Algunos lectores preguntaron el porqué mi blog no se actualizaba. Murió mi padre. Con el murió mi consejero personal, mi mediador infalible, una de las dos ramas que me sostienen como hoja en el árbol de la vida. Mi papá se fué, para siempre. No hay una segunda vida (aunque el pensaba que si) y es terrible pensar que nunca más lo voy a volver a ver, que todos sus consejos y que todo lo que me enseñó ya no va a estar tan cerca como para seguir consultándolo, para poderle pedir ayuda o consuelo. Mi papá, mi papá, father…
Varios
¿Quién entrena a los conductores de automóbiles? Miles de horas son necesarias para comprobar que un piloto es capaz de conducir un avión comercial de pasajeros. Vamos, solo para volar solo, es necesario completar un largo y complejo curso de aviación. Hay cursos para manejar camiones de carga y de pasajeros, se expenden certificaciones para estos y otros oficios como el de operar maquinaria usada en la construcción.
Continuando con lo que escribí acerca de las corridas de toros (fiesta brava), sigo con el tema de lo que a primera vista parece que es bueno, pero solo sirve para distraer de las cosas que realmente importan.La universalidad de la ignorancia, la güeba por conocer, la empatía por las ideas que son populares y el deseo de pertenecer a grupos y comunidades de ideas afines hacen presa fácil del incauto, lo suman y aglutinan sin cesar en el largo río de defensoras de foquitas bebé, delfines, ositos y demás cursilerías del apartado de los peluches de la tienda de regalos.
La güeba es el origen de todos los males. Hay quienen usan la palabra “ocio”, pero ya están viejitos. La güeba es lo de hoy. La güeba de no pensar, de no investigar, de no involucrarse, de prácticamente no vivir, sino “dejarse llevar” por la corriente más al alcance.
¡Es HALLOWEEN no JALOGÜÍN pinche naco! Nótese el acento al final de “jalogüín”, sobre la “i”, que es propia de la naquez de quien profiere semejante bobada. De todo lo sincrético que hay en México, el “jalogüín” es definitivamente lo más naco, sucio, repugnante y tarado que existe. Pero abundan los diletantes que se apresuran a ponerle el mote de “tradición” a cada mamada… que bueno…
De la moda, lo que acomoda…. A los trends de los pantaloncitos rotos o abajo de la cintura (ay! esas espaldas peluditas de algunas féminas!), de la barba que no sale, pero es lo que tengo y me la dejo!, de los tenis que metí a la lavadora pa’ que se vieran como si llegara de Bagdad, les siguió un fenómeno verdaderamente, por decir lo menos, incómodo: las “gorritas de estambre a la chespirito”.
Las corridas de toros son algo salvaje, cruel y violento. Sin embargo, así es la vida. Una persona arrojando embriones de pollo al aceite hirviendo, alguien comiéndose una langosta, o la gran mayoría usando muebles de cadáveres de árboles… Sin embargo, la respuesta “pero es que es diferente” solo aparece para esconder la cabeza en la arena, sin comprender definitivamente que los humanos somos también animales, y que predamos igual que ellos, sin importar que tanto envuelvan la carne sanguinolenta de una vaca que murió en mucho peores condiciones en el Superama más cercano, envueltita en celofán muy mono y con papel absorbente debajo para esconder hasta la última gota roja de sangre.
Estoy usando un nuevo sistema para administrar y publicar en mi sitio, pues luego de probar con algunos de los que se instalan y se usan ninguno llenó por completo mis expectativas. Me sumergí en la programada y el resultado es todo un nuevo sistema, más ligero y eficiente, pero con las facilidades que requería (especialmente la moderación de nuevos comentarios. En breve modificaré la apariencia, por el momento es solo el contenido y nada más…
Pensé que no iba a escribir nada sobre la muerte de Juan Pablo II, y no lo voy a hacer. Pero de forma relacionada he de decir lo siguiente acerca de su recién nombrado sucesor, ex-cardenal Ratzinger, ahora papa Benedictus XVI: El discurso que pronunció en la última misa celebrada en la basílica de San Pedro, que muchos vieron como su promoción como papable, concuerda con mi visión sobre la congruencia: un conjunto maduro de creencias (o, en caso de los no-creyentes, de reglas) no anda cambiando según el viento del momento, no se ajusta a los tiempos, es constante y se respeta. Y agrego yo: respetar las propias reglas, aún a costa de algún beneficio, es respetarse a si mismo. Quien se falte al respeto, no merece el respeto de nadie. Unica coincidencia con el sr. Ratzinger / Benedictus XVI. Dicho lo cual, finiquitado el asunto.
Existe un método en la academia para ser considerado “investigador”: si no publicas, no existes, y si no existes, no serás “investigador”. Eso es todo. El método es, en sí, estúpido, pues el aspirante a “investigador”, o el que ya le fué puesto el título y desea conservarlo, debe publicar indiscriminadamente. En la mayoría de los casos, en las llamadas “ciencias exactas”, me he topado con publicaciones que dan lástima. Tal parece que el pobre ejercicio de la tesis de titulación, se conseva a lo largo de la vida académica de muchos. Porquerías y basura se suma todos los días a los atiborrados estantes de las universidades. Mientras que la tesis sea un requisito para titularse, y mientras que para continuar en la academia sea necesario publicar y publicar, el astuto y holgazán llenará esos requisitos solo por cumplir, y no para innovar, descubrir, refutar o concordar. Pero en las mal llamadas “ciencias sociales” no hay para donde hacerse, porque son pocos los que persiguen innovar, descubrir, refutar o concordar. La mayoría sufre solamente de verborrea cerebral crónica, dado que la propia naturaleza de esas ciencias dá para escribir bibliotecas enteras, sin que nadie pueda refutar o concordar, con interminables bibliografías que crecen ad infinitum siendo, a veces, más extensas que las lastimosas publicaciones.