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La Generación iPod

La güeba es el origen de todos los males. Hay quienen usan la palabra “ocio”, pero ya están viejitos. La güeba es lo de hoy. La güeba de no pensar, de no investigar, de no involucrarse, de prácticamente no vivir, sino “dejarse llevar” por la corriente más al alcance.

De miles de productos, la “marca” es lo más importante, no las prestaciones, la calidad, las posibilidades (que hoy son casi infinitas), lo que está de moda, lo que me va a permitir hablar y compartir con mis cuates, con los que me rodean, es lo que me obliga a eligir (nunca a decidir). Quien escoge una iPod, en realidad obedece órdenes, no elije nada, se cuelga solito la etiqueta “yo soy igual que tú”.

Por todas partes se ven los chafísimas audífonos blancos, el cable blanco, el logo de la manzanita (de Apple Computer) que ya perdió hace mucho sus colores que tanto la distinguían (el movimiento gay hizo de los colores su bandera, que le vamos a hacer) y se volvió opaco, gris, blanco o negro (cuando no “transparente” incluso) y con el se identifican las masas que, zomo zombies, pierden la mirada y tararean y tararean y tararean… ya sea en el metrobús, en el pesero, en la banqueta, en donde sea.

Los jóvenes de hoy, instalados en la güeba, gustan de no hacer ninguna elección, de que se les diga y mande que hacer, que comprar, como hablar, de que hablar, que pensar.

El dichoso aparatito es de los más caros que hay en el mercado electrónico, de los que menos hacen (no graban, no tienen radio) y eso si, son como las mentes de quienes los compran y presumen: fáciles de usar, solo hacen un par de funciones (escupen música y video) y de lo mismo, les cabe un madral.

Quienes los adquieren, no saben (o peor: no les importa) que hay otros mejores, que hacen mucho más cosas útiles, que salen más baratos y que tienen una mejor calidad.

Después investigar un poco el fenómeno, me ha quedado claro que quienes orgullosamente pertenecen a la generación iPod, son iguales en absultamente todo en su vida… que güeba…

 

Comentarios formato anterior:

Correcto por Zeedhra el domingo 5 de noviembre de 2006

Tienes toda la razon, una vez me prestaron un ipod y es terrible tenerlo que manejar a traves del programa itunes que acabe odiando. Otro aspecto son los DRM que automaticamente incorpora al subir una cancion que no te deja mover ni compartir esa cancion (te la bloquea). Hay muchos que consideran el ipod “un estilo” y mucha gente lo compra por estar a la moda, pero lo peor que he oido es que “un wey es chido por que tiene ipod” Como acabas de decir: ke weba

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