Lo Absurdo y Peligroso en Patentes de Software

El término “propiedad intelectual” es un absurdo, citando a Richard Stallman, básicamente da la idea de que cualquier cosa relacionada con el término es sobre algún tipo de propiedad. Además, pretende unir dos cosas completamente diferentes como lo son las leyes de copyright (derechos de autor) y de patentes: ambas tienen un origen distinto y hablan de cosas completamente diferentes. Los derechos de autor cubren los detalles de expresión de algún trabajo. Los derechos de autor no cubren las ideas. Las patentes sólo cubren ideas y el uso de ideas. Los derechos de autor ocurren de forma automática. Las patentes se dan por una oficina de patentes en respuesta a una solicitud.
UPDATED 2008-03-08: Se publica en esta nota que Miguel de Icaza afirma estar en desacuerdo con el acuerdo de patentes Novell – Microsoft

Hace más de un año, leí un ensayo de Paul Graham, justo cuando se empezaba a calentar el asunto de las patentes de software, que hoy está más presente que nunca debido al acuerdo de patentes entre Microsoft y Novell y la versión 3 de la licencia GPL. En dicho ensayo Paul no se pronuncia a favor ni en contra de las patentes de software (la eterna falta de compromiso de todo el mundo), sólo concluye que “no estorban” y que solo se pueden volver problemáticos cuando uno tiene éxito, porque los competidores más grandes usarán sus patentes para demandarnos, y en todo caso el asunto se puede resolver muy fácil estableciendo un acuerdo mutuo de no demandarse por los patentes cada quien tiene. Esa forma de pensar, por desgracia, es el de la mayoría ignorante del gran abuso que supone el usar la ley de este modo para eliminar a la competencia.

Pero vamos por partes. El abuso de la ley en materia de copyright y patentes es relativamente nuevo. Desde que Disney convenció al Congreso de los Estados Unidos para extender los derechos de autor y todo esto se hizo evidente, pasando por los múltiples intentos de convencer a la Unión Europea de hacer válidas las patentes de software, el caso de SCO contra Linux y llegando hasta el día de hoy en el que cada vez cobra más relevancia el acuerdo de patentes entre Novell y Microsoft.

Todo comenzó cuando Disney vió que se aproximaba la fecha en la que los derechos de autor del primer cortometraje animado de Mickey Mouse estaban por expirar, y convenció al Congreso de los Estados Unidos de extender dichos términos. No hace falta pensar mucho para saber la importancia que tiene para Disney la expiración de los derechos de autor de Mickey Mouse, pero los derechos de autor de los Díalogos de Platón, de la Iliada y la Odisea o de del Quijote ya han expirado. Imaginemos por un momento que pasaría si los autores de los clásicos hubiesen publicado en estos tiempos, bajo el sello de alguna editorial grande y poderosa, y esa editorial promoviese que se extendieran los derechos de autor ad-infinitum. Eso es exactamente lo que está pasando en estos momentos con las leyes de recho de autor (copyright). En el caso dicha ley en los Estados Unidos, antes del convencimiento (lobbying) a los legisladores por parte de Disney, la ley protegía los derechos de autor de una obra por toda la vida del autor más 50 años (o 75 años si era una obra de autoría corporativa), esto para incentivar la creatividad artísitica de los individuos y de las corporaciones, pues con estos plazos se aseguraba el cobro de regalías no solo por la vida del autor sino por la vida de sus descendientes (o por buenos 75 años en el caso de obras realizadas por compañías). Después de la “Legislación Mickey Mouse” el plazo se agrandó a 70 años después de la muerte del autor (en el caso de individuos), lo cual personalmente me parece adecuado ya que han aumentado las expectativas de vida, y a 120 años después de la creación o 95 años después de la publicación (lo que ocurra primero) para las obras de corporativos!!! ¿Cual es el verdadero objetivo de extender por tanto tiempo el cobro de regalías? Recordemos que no se puede citar la “protección de empleos”, ya que eso es absurdo. El problema se vuelve mayor ya que nada impide que Disney, al expirar nuevamente los derechos de autor sobre Mickey Mouse, vaya al Congreso y solicite nuevamente la extensión de los derechos por 120 años más. Como se puede ver, claramente el problema no es la ley, es el tiempo y los motivos para el plazo de protección de los derechos de explotación.

De alargarse indefinidamente el tiempo en el cual estarían protegidas las obras por la ley de derechos de autor, estas nunca pasarían al dominio público, y por tanto, siempre se tendría que pagar un “impuesto” por adquirirlas, usarlas, etc. Y ese “impuesto” sería cobrado ya no por los autores o sus familias, sino por personas completamente ajenas organizadas de forma empresarial con el único fin de explotar las obras para siempre.

Ya antes del cambio en la legislación en Estados Unidos en materia de derechos de autor, se hablaba de la importancia de los derechos de autor y se le asociaba con los mismos términos que se usan para definir a la propiedad de un individuo o una empresa, de ahí el término “propiedad intelectual”. Sin embargo, la terminología es definitivamente reciente. Según Wikipedia, el término apareció por primera vez en 1845 en un litigio, luego fué mencionado por un autor francés en 1846, pero no fué ampliamente difundido sino hasta la creación de la World Intellectual Trade Organization en 1967, quien activamente promovió el uso del término.

El problema con el término “propiedad intelectual” es doble: por un lado, usa la palabra “propiedad”, siendo que la ley nunca habla de “propiedad”, sino de “derechos”. El uso de la palabra “propiedad” dá la idea de que es algo que se posee, a perpetuidad, no algo sobre lo que se tienen derechos temporales. Este primer conflicto tiene la consecuencia lógica de que la percepción de la gente esté equivocada respecto a los derechos de autor, que son más inmediatos que las patentes en apariencia en la vida diaria de las personas (no tiene la misma facilidad hablar de la autoría de una obra artísitica que hablar de la forma en la que opera un lector de DVD, por ejemplo), y se hable de “piratería” de una forma equivocada. Por otro lado, el término “propiedad intelectual” intenta agrupar legislación sobre temas tan dispares como derechos de autor, patentes o marcas registradas, siguiendo la tendencia de sobre-simplificar las cosas para que las mayorías estén cada vez menos informadas para poder tomar decisiones, al más puro estilo orwelliano, olvidándose de los términos adecuados para definir con precisión las cosas y adoptando términos disparatados que se alejan cada vez más del significado real de las cosas, logrando con ello que las cosas a las que hacen referencia también desaparezcan.

Ahora, sobre las patentes de software. Parece que la visión de Paul Graham es hoy la norma, que acababa de recibir unas semanas antes de marzo de 2006 4 patentes de software, y que se vió impulsado a pensar sobre las patentes de software en general a partir de ese hecho. Graham aplica la filosofía de que “algo no es un problema hasta que se vuelve un problema”, es decir, ¿para qué preocuparse antes de que sea un problema?, si según el, las patentes de software sólo se volverán un problema hasta que uno sea exitoso. El problema es que Linux es exitoso, sin importar que tan exitosos sean los individuos o corporaciones que cooperan en su código, documentación o que obtienen beneficios de su uso o venta. Y nombro a Linux por ser software conocido, pero esto aplica para el software que uno realiza en la vida cotidiana como programador, o en el software que escriben las empresas que aspiran a tener éxito en su comercialización. Cualquiera está en peligro de infringir una o varias patentes de software.

Voy a citar, de forma libre, a Richard Stallman en la disección que hace sobre los Peligros en los Patentes de Software (hay ligas a todo al final de este artículo, en la sección Recursos).

Las patentes deben ser solicitadas a una oficina de patentes, y esta debe averiguar si cumplen con ser ideas nuevas, originales, y que no son obvias, antes de otorgar los derechos de uso que brinda la patente en cuestión. Por degracia el criterio que se usa para la originalidad de la idea es “no es obvio para alguien con Cociente Intelectual de 80”, el tiempo que se tarda una oficina en otorgar la patente es demasiado largo, a veces superando los 5 años, y además, el tiempo por el que se otorga la patente es de 20 años (que puede ser considerado como un corto plazo comparado con las leyes actuales de derechos de autor, pero en el campo de la tecnología 20 años son muchísimo tiempo: hace 20 años no existía la World Wide Web, Internet estaba empezando y la IBM PC era un “juguete nuevo”).

Las patentes de software también difieren de los derechos de autor (copyright) en el sentido de que no hay patentes de “programas” (como hay copyright sobre una obra completa). Los programas no se patentan, se patentan las ideas de software. Las ideas son mucho más generales, ambiguas, y pueden usarse enmuchos programas, usadas por diferentes programadores, y esto es lo quelas convierte en obstáculos y en un peligro para el desarrollo de software.

Aún suponiendo que alguien quisiera complir con las ley de patentes, y se viviese en un país en el que aplicaran las patentes de software, eso es imposible. Si se quisiera ver si el programa que se está desarrollando infringe las patentes de alguien más, no se podría hacer con las patentes “en trámite”, ya que son secretas hasta que se otorgue o niegue la patente en cuestión. Esto podría impedir el desarrollo del programa en cuestión, y no sólo es una posibilidad teórica, es algo que sucede en la práctica. En 1984 se usaba el programa “compress” en UNIX, que usaba el algoritmo de compresión LZW que el autor había visto publicado en un artículo, y en 1985 los autores del algoritmo LZW obtuvieron una patente sobre el mismo, pero no “hicieron ruido” al respecto, se esperaron algunos años y a finales de los 80’s empezaron a demandar a los usuarios por regalías. Esto completamente invalida el proceso de intentar cumplir con la ley al respecto, ya que es imposible buscar patentes que cubran el programa que uno está haciendo cuando estas aún están “en trámite” y son secretas.

Ahora, bien podríamos ir y buscar sólo las patentes que apliquen directamente al programa que estamos por desarrollar, después de todo, los listados de patentes otorgadas son del dominio público. El caso es que las patentes en varias ocasiones están escritas en un lenguaje que hace extremadamente difícil este trabajo, ya que aunque no mencionen el tipo de programa que uno va a realizar o está realizando pueden aplicar al mismo, así como la idea que describen puede ser lo suficientemente vaga como para aplicar a varias metodologías. No es posible hacer búsquedas sobre las patentes que aplican al programa que uno realiza por estos hechos.

Las patentes de software son tan amplias que ha habido casos en los que el autor “descubre” que pueden aplicar a algún producto en el mercado, sin ser directamente la intención de la creación de la idea que cubre la patente en particular, y luego demandan regalías tanto a los productores como a los usuarios (en la ley de patentes se puede demandar a ambos).

Otro problema surge de que la ley de patentes no obliga al que tiene los derechos sobre una patente a vender licencias de uso. Es decir, si alguien tiene una patente puede decidir si te permite hacer uso de esa patente o no, y no está obligado a otorgar o vender una licencia de uso de esa patente a nadie que no es en su “lista de amigos”. Si ya vimos que una patente puede ser lo suficientemente vaga como para que aplique a varios programas, esto vuelve a la discrecionalidad de licenciamiento de patentes algo muy peligroso: si mi compañía tiene los derechos de algunos cientos de patentes de software, es una seguridad probabilísitica que varios de ellos apliquen a tu programa, por lo que te conviene no intentar competir conmigo, sino más bien llegar a un acuerdo en el que ni tú me demandes, ni yo te demande, y además me “pases una lana” por las ventas de tu software (este es precisamente el acuerdo entre Novell y Microsoft). Esto también tiene el efecto de crear “clubes”, en los que solo se admiten los miembros a discreción, y la competencia es completamente eliminada (tal es la intención directa de Novell contra Red Hat).

Intentar demostrar que una patente de software es obvia o se basa en algo que ya existía (no es original) es muy caro y lleva mucho tiempo. Tal fué el caso de Qualcomm, que perdió y tuvo que pagar 13 millones de dólares (8 millones fueron a los abogados de ambas partes).

En cuanto al decir “¿si ha habido patentes en otras ramas de conocimiento, porqué no deben aplicar al software?” es en si mismo torcido, es como decir “¿si la gente tiene ataques cardíacos, porque tú no?”, cuando lo ideal es que nadie tuviese ataques cardíacos. En el ámbito del software no se trata de cosas “físicas”, sino de “ideas”, todo el argumento en contra de las patentes de software se basa en eso. Si alguien quiere implementar algo en su programa no tiene que hacer una investigación al respecto, simplemente hace el programa y listo, lo que no sucede en otras áreas de conocimiento. Para ver que tan obviass pueden ser algunas de las ideas patentadas en software se puede hacer una visita al ejemplo de como se ve, desde un punto de vista de patentes, un pequeño sitio de ventas por Internet (webshop).

Ahora, la relevancia de las patentes el día de hoy.

Ya en el contexto de el litigio que ha perdido SCO contra Linux (representado por IBM en este caso), la importancia relativa que dan los inversionistas al “portafolio de propiedad intelectual” de una empresa, el litigio de la extensión del Copyright de Disney y la actual campaña mundial en contra de la “piratería” dada la digitalización sobre la que opera la civilización actual, quisiera concluir con algunas notas respecto al acuerdo de patentes entre Novell y Microsoft.

Si bien ya vimos que es absurdo que la única salida (y disponible solo para los que son parte del “club”) que existe en cuanto a las demandas sobre patentes de software es el llegar a un acuerdo, hay que ver que es lo que sucede en en caso de Novell, quien al parecer vendió en su tiempo los derechos intelectuales de UNIX a Caldera (cuando existía una compañía que se llamaba Caldera y era quien “decía” tenía los derechos sobre UNIX, antes de ser adquirida por SCO), pero con cláusulas que hacían que dicha “venta” no fuera tal (el contrato de compra-venta decía que Novell retenía lo que estaba vendiendo, eso es lo que estaba litigando SCO contra IBM, ya que según el contrato adquiría los derechos sobre UNIX, pero no lo hacía de forma completa…. en otras palabras majearon o chamaquearon a SCO).

Se que lo que dice el párrafo anterior no es claro, y en la sección de Recursos al final de este artículo están las ligas a Groklaw que intentan descifrar el asunto legal.

Una de las aristas puntiagudas del litigio era que Microsoft invirtió de forma indirecta en SCO, así que se decía que SCO estaba litigando en nombre de Microsoft para eliminar a Linux como competencia. Lo que nunca se imaginó en ese entonces era que Novell iba a unirse con Microsoft mediante un acuerdo de patentes.

Según Groklaw, incluso Miguel de Icaza y Nat Friedman se han pronunciado en su momento por cambiar los términos en los que dicho acuerdo está escrito, pero al día de hoy no lo han hecho. Esto es comprensible, ya que al ser convertirse en altos ejecutivos de Novell cuando la compañía que fundaron (Ximian) fué adquirida por este, tienen que sujetarse a ciertas reglas legales (no pueden hablar por la compañía para la que trabajan sin permiso de esta).

Hoy Novell hace marketing de su producto SUSE Linux Enterprise Server contra el Red Hat Linux Enterprise diciendo cosas como “¿Quiere el que Linux que trabaja con Windows o el que no?”, y ha obtenido jugosos contratos con Walmart y HSBC, precisamente por el miedo de grandes compañías a ser demandados por Microsoft sobre derechos de autor y patentes que dicen tener (Steve Ballmer, actual CEO de Microsoft lo ha establecido) en partes del código fuente de Linux. “Si compras o usas Linux de Novell, entonces no te preocues” parece decir Novell después del acuerdo de patentes.

Pero el asunto no se ha detenido ahí, ya que Novell y Microsoft parecen estar haciendo mucho más que un acuerdo legal en común. Aquí quiero comentar algo sobre Miguel de Icaza.

Miguel es un excelente programador. No me atrevería a decir que es el mejor de México, pero con toda seguridad puedo decir que no solo es muy bueno, sino que tiene carisma y es muy inteligente. Fué quien ejecutó la excelente idea de reunir, allá por mediados de los 90’s, a todos aquellos que habíamos bajado la distribución Slackware del servidor FTP de la Factultad de Ciencias de la UNAM. Para entonces, Miguel empezaba a ser reconocido por haber portado el venerable Norton Commander a UNIX (Midnight Commander), y no tardó mucho en portar el mismo kernel de Linux a hardware de Sillicon Graphics. Recuerdo como en un cumpleaños de su roomate de entonces, Roberto Jimeno, realizado en su casa, en Copilco, me contó que gracias a la madurez de GTK, CORBA y algunos componentes más se proponía iniciar el proyecto GNOME, que daría a Linux la oportunidad de competir por el mercado del Escritorio (Desktop) contra Microsoft. Federico Mena Quintero, otro excelente programador estaba trabajando en el software para manipular imágenes GIMP, y Miguel en Gnumeric (Hoja de cálculo compatible con Excel para GNOME) y fué un poco después que Miguel y Nat Friedman se contactaron.

Miguel y Nat formaron Ximian (antes Helix) y juntaron, según la página de Wikipedia de Nat hasta 15 millones de dólares en inversión de capitales. Miguel hizo más software entonces, incluyendo pero no limitando a Evolution (correo electrónico para competir con Microsoft Exchange) y Bonobo y Mono (para llevar .NET a Linux y UNIX en general).

Novell adquirió a Ximian, luego de adquirir SUSE Linux, y tanto Miguel como Nat fueron nombrados vicepresidentes en Novell. Ya en Novell, Miguel ha seguido haciendo importantes contribuciones al software compatible con Microsoft que corre en plataformas distintas a Microsoft, entre las que se encuentra Moonlight (la idea de Microsoft para competir con Adobe en cuanto a Flash y “contenidos multimedia” en Internet).

Miguel siempre ha sido muy activo en el desarrollo de software, en lo personal siempre ha sido agradable hablar con el (como todas las personas inteligentes) y su carisma e iniciativa le han tenido en muy buen lugar en la comunidad relacionada con el Software Libre en México, pero en la reciente controversia de estándard que propone Microsoft (OOXML) para competir con el estándard ODF que usa Open Office y que es aceptado por la mayoría de usuarios de Software Libre me pareció algo extraña la forma en la que Miguel se pronunciaba a favor de OOXML para ser aceptado como estándard.

Entiendo que Miguel, que ha dedicado más de una década a portar software de DOS y Windows a Linux/UNIX y a escribir software para Linux/UNIX que sea compatible con productos de Microsoft quiera que la propuesta de estándard que facilita el proceso (OOXML) sea adoptado como tal. Lo que no había notado es que Miguel se ha dedicado precísamente a lo que se ha dedicado: a hacer interoperables los mundos de Linux/UNIX y Microsoft.

Miguel es muy talentoso para estarle siguiendo los pasos a Microsoft, y en el ámbito de comunidad en su país de origen, México, creo que al participar de algo como el pacto de no-agresión, ó acuerdo matrimonial ó acuerdo de patentes entre Microsoft y Novell es un asunto muy delicado y que no debe ser tomado a la ligera. La comunidad de Software Libre ha apoyado tradicionalmente a Miguel en sus desarrollos de interoperabilidad con Microsoft, pero ese liderazgo se puede trastornar muy rápidamente (y lo he visto en los comentarios en Slashdot, por ejemplo). La comunidad de Software Libre es muy sensible, y Miguel debe pronunciarse a favor o en contra de las patentes de software, y de hacerlo a favor, perdería de forma automática una gran parte de colaboradores en sus proyectos…

Recursos

  • Richard Stallman: “Software Patents – Obstacles to software development” texto, video
  • Richard Stallman: “The Dangers of Software Patents” @ IFSO texto
  • Paul Graham: “Are Software Patents Evil?” texto
  • Groklaw: “The Novell-Microsoft Wheeler Dealers Speak” texto
  • Groklaw: “Novell-MS Deal” todo lo relacionado con el “acuerdo de patentes” entre Novell y Microsoft liga
  • Groklaw: “Summary of SCO v IBM” El caso de SCO contra IBM (SCO vs Linux) liga
  • Free Software Fundation sitio
  • Niebla Research: pronunciamiento sobre el software libre texto
  • Copyright Term Extension Act @ Wikipedia Disney convence al Congreso de los Estados Unidos de extender los términos de derechos de autor texto
  • Software patents under the European Patent Convention @ Wikipedia Las patentes de software en Europa texto
  • Software Patent @ Wikipedia Todo sobre las patentes de software texto
  • Patent troll @ Wikipedia Negocio fundado no en producir algo, sino en demandar a los productores basándose en un “portafolio de patentes” texto

Comentarios formato anterior:

felicidades porm la investigación por el miércoles 6 de febrero de 2008 Voy a guardad este correro porque me parece muy útil tener todos estos datos

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