Crónicas de Ineptos y Leyes Perversas

Don Carlos Tornero Díaz, flamante titular del Órgano Legislativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, osea, uno de los hijos de Don Martín Huerta, otro iluminado y flamante funcionario público investido como Secretario de Seguridad Pública, simplemente no deberían salir más de sus humildes casitas de la pura vergüenza, o al menos eso sería lo ideal en un mundo de quienes se hacen responsables de sus actos.

El cuarto muertito en el penal de "máxima seguridá" de "La Palma" ahora resultó ser el mismísimo hermano del prófugo conocido como "El Chapo" Guzmán Loera: Arturo "El Pollo" Guzmán Loera (si, en el mundo de los indiciados siempre salen a relucir los "alias", como si todo el mundo no tuviese).

Pero fuese quien fuese el hoy occiso, se trataba de alguien, para colmo de males, ¡en proceso de ser juzgado! ¿que significa eso? que formalmente, de acuerdo con nuestras aún torcidas y estúpidas leyes, está en manos de un juez el mandarte al bote por si acaso antes de ser condenado, de ahí que no es nada exagerado que las diversas cárceles del país estén atiborradas de inocentes. Y aún hay más: si el juez decide que por la probable peligrosidad del futuro condenado, o por la gravedad de los probables delitos que se hayan cometido, te mandan o no a un penal de máxima seguridá, donde se supone que aparte de cuidar que no te vayas a fugar (cosa que curiosamente ocurrió con "El Chapo" Guzmán Loera), velarán por tu seguridá personal....

¿No es evidente la cantidad de pendejadas involucradas en todo esto?

Aunque no faltará el Buda iluminado que aparezca en los medios con sus pinchurrientos análisis de fondo (de excusado, pues, osea de mierda), he aquí mi mini-óptica al respecto:

 

  • Lo de fondo: defenderé con mi vida el hecho de que soy inocente hasta que alguien me demuestre lo contrario. No me parece nada correcto que alguien (quien sea) decida que por mi probable criminalidad me meta en el bote. Quien acuse a la probable comisión de delitos y meta gente al tambo, es un pendejo o una pendeja que merece, lo menos, joderse en la misma situación.... nomás por pendejo.
  • Lo que pasó: corrupción. Punto. Hacerle al análisis es hacerse solito.
  • Lo que debe hacerse: primero, barrer con los responsables. Obviamente todos los involucrados en el penal de "La Palma", al tambo. Son co-rresponsables. Y segundo, si ya habíamos escrito de la razón por la que se había destituído a Marcelo Ebrard (básicamente por amenazar al Estado de Derecho), ahora Martincito Huerta debe seguir el mismo camino, por fallar en hacer cumplir el Estado de Derecho. Así de simple. Es su problema y de nadie más.

Comentarios formato anterior:

 

¿soluciones? por Helena el miércoles 12 de enero de 2005

Ralmente es difícil pensar en que los responsables paguen por hechos como el que comentas. En estos casos, por "tradición" siempre se culpa a la carne decañón, o lo que es lo mismo, "la cuerda se revienta por lo más delgado". Cuando "El Chapo" Guzmán, salió de Puente Grande, y digo salió, pues es evidente que no se trató de una fuga, se mantuvieron en arraigo hotelero a más de 30 custodios, culpándose al final a quien era entonces Director del Centro Federal de Readaptación Social No. 2. Creo que con esto salieron del paso, la gente se conformó con eso, nadie pidió más consignaciones, o lo que es peor, NADIE EXIGIÓ LA VERDAD. ¿Y qué pasó con los verdaderos responsables, con los autores de dicha "fuga"? bueno, ahora podemos ver que por encima de el Director consignado, había autoridades de mayor rango que ahora gozan de más poder, tal es el caso de Miguel Angel Yunes, flamante Subsecretario Federal de Seguridad Pública!, a quien recordamos también trasladando a Carlos Salinas al CERESO de Santiaguito, o en muchos otros "tratos" poco decorosos. Enhorabuena! por nuesto flamante Subsecretario, así es como premia un sistema corrupto, a todas luces.

errata por Helena el miércoles 12 de enero de 2005

en el comentario anterior, me refería al traslado de Raúl Salinas, es obvio que no al de su hermano.

Distribuir contenido